Ruido visual: cómo nos afecta y claves para evitarlo

Imagina que estás paseando por un parque lleno de niños, que estás en un bar bullicioso o al lado de una calle muy transitada. En estos tres espacios hay un ruido de fondo constante que, si bien no ensordece, acaba generando estrés, distracción y desgaste mental. Bueno, lo mismo sucede cuando nuestro Los espacios están desorganizados, abarrotados o mal utilizados: ese ruido visual nos está perjudicando sutilmente en el día a día.

Seguro que alguna vez has entrado en una vivienda pequeña y te ha parecido sumamente relajante y acogedora; y, por otro lado, otro del mismo tamaño ha generado una sensación de agobio y claustrofobia. Y es que el ruido visual no depende de los metros disponibles, sino de la disposición de los objetos, la psicología del color y otros elementos que exploramos a continuación.

¿Qué es el ruido visual?

Definir este concepto es complicado, ya que su significado es diferente para cada persona. Sin embargo, podríamos considerar que es todo aquel elemento o componente estético de una estancia que nos desagrada y genera malestar.

En muchas ocasiones no somos conscientes de que esto nos inquieta (porque, obviamente, si fuera así, no lo habríamos elegido en primer lugar); a pesar de eso, podemos notarlo mirando al espacio y observando cómo nos sentimos.

El ruido visual es un fenómeno al que no prestamos mucha atención. Además, es muy fácil de reproducir porque:

  • Elegimos los muebles y elementos decorativos por simple gusto, sin tener en cuenta que sean coherentes entre sí.
  • Tendemos a llenar espacios (paredes, estantes, mesitas de noche…) solo por llenarlos, pero no nos importa la armonía cuando lo hacemos.
  • Estamos muy centrados en la aparente «practicidad» y no nos importa el impacto visual. Por ejemplo, teniendo a la vista muchos electrodomésticos diferentes, teniendo el baño lleno de botellitas o dejando todos los cables y mandos de los aparatos electrónicos sueltos sin orden ni concierto.
  • Estamos adquiriendo y acumulando productos sin tener mucha conciencia de si son realmente necesarios, y sin deshacernos de nada para dar cabida a nuevas adquisiciones.
Leer también:  La regla del pico y el final: un curioso sesgo de tu memoria


El ruido visual puede generar desde incomodidad hasta desgaste y estrés.

¿Cómo nos afecta el ruido visual?

Quizás estemos muy contentos con nuestros espacios. Nos gustan nuestros muebles, nos encanta el color de las paredes, cortinas y cojines y tratamos de mantener todo en orden. Aún así, y a pesar de que por separado todos los elementos parecen correctos, lo cierto es que nuestro hogar no genera paz.

Lo más común es que nos sentimos inquietos, inquietos e incómodos en estos espacios. Que nos cuesta relajarnos y calmarnos; es más probable que nos sintamos emocionados, abrumados o claustrofóbicos.

Esto es muy evidente, por ejemplo, si tenemos niños y ellos mantienen el suelo lleno de juegos, juguetes y ropa. También si hemos tenido que salir apurados y cuando llegamos todo está fuera de lugar y fuera de lugar. Sin embargo, no siempre es tan fácil de detectar.

Por ello, debemos prestar atención a cómo nos hace sentir nuestro hogar. Si tenemos ruido visual, es probable que presentemos los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad, mal humor y sensación de inquietud constante.
  • Dificultad para concentrarsedesempeñarse adecuadamente y ser productivo en cualquier tarea que se emprenda.
  • Menos creatividad.
  • sentimiento de apatía y agotamiento. No tienes energía ni ganas de hacer nada.
  • puedes sufrir insomnio y ansiedad.
  • Pueden aparecer síntomas somáticos como dolores de cabeza.

El ambiente está excesivamente saturado y el cerebro no es capaz de procesar toda esa estimulación visual. Como decimos, no siempre se debe al desorden o al exceso de objetos (que también), sino que puede darse por una mala elección de colores, formas o disposición de los elementos.

¿Es posible evitarlo?

En realidad evitar el ruido visual está en nuestras manos y, para ello, solo es necesario realizar algunos pequeños ajustes en la estética de nuestros ambientes. Los siguientes son algunos consejos útiles:

Leer también:  ¿De dónde viene el sentido del ridículo y cuál es su función?

Sigue la regla 60-30-10

Esto es una regla simple que puede usar al elegir colores para una habitación. Primero, elija uno que represente el 60% o el tono mayoritario. A continuación, elige un segundo color que representará el 30% y un tono final para el 10% restante. Esto evitará que se sobrecargue visualmente con una gama de colores demasiado amplia.

Generalmente es preferible opta por los colores neutros como tono dominante, ya que generan una mayor sensación de tranquilidad. Pero puedes añadir un toque de color y vida a cojines, cortinas y elementos decorativos.

Adaptarse a los espacios

Antes de llenar un espacio es muy importante observarlo y entender lo que tenemos. Y es que, por mucho que nos gusten cierto tipo de muebles, si son muy voluminosos y contundentes y la habitación es pequeña, inevitablemente generarán una sensación de agobio.

Preferiblemente, apuesta por muebles pequeños, ligeros y funcionales si no tienes mucho espacio. Esto realmente hará la diferencia.

Opta por el minimalismo

En una sociedad consumista como la nuestra, parte de la propiedad personal o se limita a la hora de comprar No es fácil, pero el minimalismo promueve la tranquilidad. Por lo tanto, trate de no abarrotar sus espacios, paredes, estantes y gabinetes con objetos que realmente no necesita.

Esto no implica que debas ser austero, pero sí implica que debes ser selectivo. Asegúrate de que cada elemento que entra en tu casa tenga una función reunirse (aunque decorativo); pero no compre ni acepte todo tipo de artículos porque sí. Acostúmbrate a dejar ciertos espacios vacíos y a hacer limpiezas periódicas para eliminar todo lo que ya no te sirve.

Organizar por función y gama de colores

A menudo colocamos objetos en lugares sin saber realmente por qué lo estamos haciendo, y esta es una de las principales causas del ruido visual. Para evitarlo, intenta organizar y agrupar los objetos según su función. Por ejemplo, en lugar de tener la cafetera, la tostadora y el exprimidor esparcidos por el mostrador, agrúpelos y cree un pequeño rincón para el desayuno.

Leer también:  ¿Qué significa el color negro en psicología?

También puede optar por organizar en función de la gama de colores. Esto es especialmente útil en espacios como estanterías, armarios y estanterías. ordenas los elementos según su color (en lugar de mezclarlos al azar), tendrás una mayor sensación de armonía.

Reducir la estimulación visual

Finalmente, una buena idea para reducir el ruido visual es asegurarse de que no haya demasiados objetos a la vista. Los vestidores, por ejemplo, pueden aumentar el ruido visual, especialmente si no están bien organizados. También lo hacen esas mesas llenas de pequeños objetos o esos estantes repletos de artículos varios.

Para evitar este efecto, es preferible opta por muebles con cajones o compra cestas o soluciones de almacenaje que facilitan la organización. Esto aumenta la sensación de limpieza, haciendo que los espacios parezcan más amplios y despejados.

mujer ordenando
Organizar y reducir el ruido visual promueve la calma y la tranquilidad.

Eliminar el ruido visual para vivir en paz

Como ves, reducir el ruido visual no es complicado. El primer paso será ser consciente de que hay. Priorizar la organización, el minimalismo y la estética puede ayudarnos a conseguir que las estancias en las que pasamos más horas contribuyan a generar estados de ánimo tranquilos y positivos. Asi que, por que no intentarlo?

Minimalismo mental: ¿qué es y en qué nos beneficia?

Minimalismo mental: ¿qué es y en qué nos beneficia? El minimalismo mental ayuda a organizar las ideas y poner orden en la mente para vivir en paz y funcionar mejor. Descubre en qué consiste. Lee mas »

La entrada Ruido visual: cómo nos afecta y claves para evitarlo se publicó por primera vez en La Mente es Maravillosa.

Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

Deja un comentario