La regla de los dos minutos para dejar de procrastinar

James Clear, autor del libro “Atomic Habits”, nos ofrece una valiosa estrategia para dejar de postergar nuestras tareas. Porque si bien es cierto que muchas veces la ansiedad, el cansancio o el miedo nos atenazan, todos podemos ser más productivos. ¡Averiguar como!

Última actualización: 24 de febrero de 2023

¿Has estado cautivo de la trampa de la procrastinación por un tiempo? ¿Tu bandeja de tareas está casi colapsada? Es más… ¿Te sientes mal contigo mismo por retrasar en exceso ciertas obligaciones? Esta es una sensación muy recurrente en los humanos. Sin embargo, en ocasiones, ese retraso asfixiante alcanza cuotas casi problemáticas.

Lo cierto es que el hecho de posponer una actividad no siempre tiene que ver con la propia pereza, sino con querer evitar las emociones negativas asociadas a dicha tarea. Por ejemplo, quien debe empezar de una vez por todas con ese trabajo o proyecto académico decisivo lo sabe, pero el miedo al fracaso oa no hacer un buen trabajo lo paraliza.

Lo mismo ocurre con la persona que debe iniciar sus clases de inglés, estudiar su oposición o sacar su licencia de conducir y, sin embargo, pospone mil veces ese inicio. Esto es así, porque para nuestra desesperación, quien mueve los hilos de la procrastinación es una mente llena de ansiedad e inseguridades.

Si te sientes identificado, una estrategia sencilla te será de gran utilidad.

«Cuando empiezas un nuevo hábito, deberías tardar menos de dos minutos en hacerlo».

-James Clear-

Todos hemos pasado por un momento en el que postergamos lo que teníamos miedo de comenzar.

Esta es la regla de los dos minutos para dejar de procrastinar

Uno de los libros más vendidos sobre desarrollo personal y productividad es Atomic Habits. Su autor, James Clear, es un especialista en formación de hábitos que ha tenido un gran éxito con su blog personal y las redes sociales. Así, algo que nos repite con frecuencia es que los grandes cambios parten de las estrategias más simples y elementales; «atómico», casi…

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La regla de los dos minutos para dejar de procrastinar es una estrategia simple desarrollada por Clear, para establecer nuevas habilidades y rutinas. Por experiencias personales, este emprendedor y formador nos propone que nos comprometamos a no caer en lo que él define como el “valle de las decepciones”.

La mayoría hemos dejado de lado más de un sueño porque no hemos sido capaces de establecer buenos hábitos para lograr lo que queremos. Porque el logro viene de la disciplina, y es difícil ser metódico y disciplinado cuando nos atenaza el miedo al fracaso y la autoexigencia.

Como señala James Clear, Para tener éxito debemos prestar más atención al método y las herramientas que al objetivo en sí. Veamos ahora, en qué consiste esta estrategia para dejar de lado la procrastinación pegajosa.

1. Define qué hábito quieres desarrollar

Parece una obviedad, pero definir claramente qué hábito queremos establecer en nuestro día a día, tiene una importancia nuclear. El hábito es lo que nos permite alcanzar un objetivo y es fundamental saber identificar claramente el primero. Pongamos algunos ejemplos:

  • Si queremos aprobar una oposición, lo que necesitamos es establecer una rutina de estudio. Ya sea que estemos ansiosos por ganar un torneo de tenis, un maratón o una medalla en una competencia de natación, la integración de hábitos de entrenamiento diarios es el punto de partida más crítico.

Todos tenemos el potencial de desarrollar hábitos a largo plazo superando fácilmente la procrastinación.

2. Crea un hábito de inicio de sesión que dure solo 2 minutos

La regla de los dos minutos para dejar de procrastinar se basa en crear lo que se conoce como “hábito de entrada”. ¿En qué consiste? Nos preguntaremos. Bien, La clave está en dedicar sólo dos minutos a esa tarea que queremos integrar en nuestra rutina diaria. Algo así nos puede parecer tan básico que nos cuesta confiar en su eficacia, pero así es.

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Un estudio de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos nos recuerda algo importante. A las personas les cuesta alcanzar metas a largo plazo porque entran en conflicto con nuestros deseos e impulsos cotidianos (pasar tiempo en el móvil, ver series, conocer gente, etc.). La mente inmediatamente se confunde y nos cuesta comprometernos con un propósito.

Sin embargo, Comprometerse con hábitos de dos minutos no toma tiempo, es simple y puede crear un compromiso diario.. James Clear lo describe en su libro de la siguiente manera:

  • Si tenemos que leer un libro todas las noches, empecemos haciéndolo durante dos minutos.
  • Si debemos hacer yoga, empecemos con solo dos minutos.
  • En caso de que queramos escribir un libro, intentemos dedicarle dos minutos todos los días.

3. Salta de fácil a difícil poco a poco

La clave de la regla de los dos minutos para dejar de procrastinar sugiere que prioricemos las cosas más pequeñas antes que las más complicadas. Además, empezar a dedicar un tiempo insignificante a aquellos hábitos que queremos normalizar.

El objetivo es doble. Por un lado, se busca que nuestro cerebro se acostumbre a estas tareas, gestionando su energía y motivación.

En segundo lugar, lograremos sentirnos más seguros al reducir la carga de ansiedad. Ganaremos en confianza y seguridad y no descarrilaremos en nuestro propósito de lograr dicho objetivo. Entonces, Una vez establecida la costumbre de ingresar los dos minutos, iremos incrementando el tiempo de inversión paulatinamenteno hay prisa.

No pasa nada si durante un mes lo único que hacemos es sacar los libros de nuestra oposición y dejarlos sobre la mesa. Tampoco si a la hora de entrenar nos limitamos a ponernos las zapatillas. Día a día y semana a semana, podemos aumentar el tiempo invertido en dicha tareaatemperando miedos y dudas para hacer de esta tarea un hábito en el cerebro.

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La clave para dejar de procrastinar es comenzar con pequeñas inversiones en la tarea de dos minutos. No más. Estandarizar un hábito nos permitirá optimizarlos paulatinamente.

Para dejar de procrastinar, comprométete a hacer pequeños avances diarios, reduciendo así la ansiedad y la inseguridad.

Antes de correr, empieza a caminar. Antes de escribir un éxito de ventas, simplemente abra la computadora. Es cierto, el mundo no se conquista en un día y eso es algo que debemos entender y asumir. Porque muchas veces la mente nos presiona demasiado y quiere que subamos una montaña en una tarde.

Seamos claros Para dejar de procrastinar es necesario activarnos, dar un pequeño paso, por insignificante que sea.. Dos minutos son suficientes. Lo más decisivo es seguir avanzando cada día un poco más hasta ritualizarlo, hasta que se automatice y aumente ese tiempo de inversión.

Piensa que esta tarea insignificante ya está definiendo el tipo de persona en la que quieres convertirte.. Es lo que quieres conseguir, es tu punto de partida y esa base desde la que tomarás impulso. Por otro lado, si sigues procrastinando y te pesa mucho la ansiedad, el miedo al fracaso, o la sombra de una exigencia desmedida y desmedida, no dudes en buscar ayuda experta.

A veces, hay que curarse para poder subir en condiciones nuestras particulares montañas.

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Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

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