La poderosa conexión entre el sueño y la creatividad

¿Te gustaría potenciar al máximo tu creatividad? Entonces te recomendamos utilizar la técnica que empleaba Salvador Dalí: dormir. A continuación, te explicamos esta relación.

Última actualización: 14 septiembre, 2023

El químico alemán August Kekulé dedujo la estructura del benceno mientras dormía. Lo mismo le ocurrió a Paul McCartney cuando compuso la canción Yesterday. El director James Cameron se valió del mundo onírico para visualizar el guion de Terminator. Hay, sin duda, una fascinante conexión entre el sueño y la creatividad que la ciencia comprende cada vez más.

El cerebro necesita del descanso nocturno para cumplir con unas tareas cognitivas y metabólicas básicas. Sin embargo, el hecho de alcanzar la fase REM del sueño estimula el pensamiento innovador. Esto mismo es lo que revelan estudios recientes que pasamos a describirte. Si deseas elevar al máximo tu enfoque creativo, toma nota de las siguientes claves.

«Sueño con pintar y luego pinto mi sueño».

~ Vincent Van Gogh (Cartas a Theo, 1914) ~

La misteriosa conexión entre el sueño y la creatividad

Hay un aspecto interesante que explica David Lynch en su famoso libro Atrapa el pez dorado (2016). Todos tenemos cierto control sobre la creatividad y aprender a propiciarla es una gran ventaja. En el caso del célebre director de cine, su medio es la meditación. Para figuras como Salvador Dalí o el escritor Lewis Carroll eran las siestas y el mundo onírico.

En la actualidad, la ciencia ofrece cada vez más pruebas de que el sueño profundo puede estimular los procesos cognitivos. Entre ellos, la memoria, la inteligencia y, cómo no, la creatividad.

De hecho, una investigación, reseñada en Trends in Cognitive Sciences detalla que la alta excitación, plasticidad y conectividad del sueño REM proporcionan un entorno ideal para la formación de conexiones novedosas e inesperadas, por lo que esta fase se considera muy importante para el pensamiento creativo.

Por otro lado, una publicación, divulgada en la revista Nature and Science of Sleep resalta el papel de las alucinaciones hipnagógicas —las cuales ocurren en la fase REM— a la hora de desencadenar el proceso de divagación mental que conduce a un mayor éxito creativo. Indaguemos más.

1. La hipnagogia y los beneficios de la siesta

Hay trabajo muy reciente que resulta de lo más esclarecedor. Según un artículo en Scientific Reports, el inicio del sueño, conocido como fase N1, sería un estado cerebral ideal para la ideación creativa. Los participantes de esta investigación llevaron a cabo siestas muy cortas, en las que los experimentadores les guiaron durante ese sueño hacia una serie de temas muy específicos.

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El hecho de dormirse pensando en unas de ideas o conceptos puntuales, hizo que, al despertar, demostraran resoluciones más creativas asociadas a ese tema en concreto. Al parecer, esa etapa, situada entre el despertar y el umbral onírico, es un momento en que puedes tener un mayor control de tu mente para pedirle que imagine y reflexione en realidades innovadoras.

Esa técnica, descrita apenas en el 2023, era la que realizaba Salvador Dalí para hallar inspiración cuando trabajaba. Más detalles de cómo la desarrollaba están en su libro 50 secretos mágicos para pintar (1948).

2. La importancia del sueño REM

La conexión entre el sueño y la creatividad tiene su artífice en la etapa REM. Esta configura una fase asociada a los sueños vívidos y a una actividad cerebral intensa. La funcionalidad de la mayoría de estructuras neurológicas es la misma que en el estado de vigilia y esto podría estimular, inclusive, el pensamiento divergente.

El cerebro necesita alcanzar cada noche esa fase más profunda de la arquitectura del sueño. Solo entonces logra consolidar determinados datos, borrar información que ya no sirve y llevar a cabo funciones básicas de limpieza y homeostasis. Toda esta perfecta artesanía resulta esencial para asentar las bases del pensamiento creativo. Te explicamos por qué:

  • Favorece y cuida de la plasticidad cerebral.
  • Realiza una poda de ideas y recuerdos que no resultan útiles.
  • Integra información nueva que te sirve como estímulo creativo.
  • Restaura neurotransmisores que facilitan los procesos cognitivos básicos.
  • Cataliza durante el sueño nuevas conexiones entre conceptos no relacionadas.

3. Pensamiento asociativo

Durante el sueño y en ese tapiz onírico tan nutrido de conceptos e imágenes, el pensamiento es más libre. Seguro que lo habrás notado en multitud de ocasiones. En ese universo, las ideas fluyen de manera más espontánea y menos restringida por las normas y limitaciones impuestas por la mente consciente.

De pronto, puedes verte en un escenario donde emergen soluciones creativas a tus problemas cotidianos. Saber asociar ideas en esa esfera del sueño para trasladarlas al mundo real, requiere, además, de buenas habilidades en esta materia. Hay quien las olvida al instante, mientras otros se valen con frecuencia de este recurso.

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Por otro lado, este es un tema que siempre inquietó a la ciencia. Un trabajo compartido en Current Opinion in Behavioral Sciences admite que existe una correlación entre la macroestructura del sueño y la inteligencia. Aunque no se comprenden aún esos mecanismos, es evidente que el sueño es un factor de gran valor para tus funciones cognitivas como la creatividad.

La ciencia no conoce la razón por la cual algunas personas tienen mayores probabilidades de sintonizar con sus sueños que el resto. No obstante, se trata de una facultad que puedes entrenar si empiezas a darle importancia al descanso y al universo onírico.

4. El factor de la personalidad

Hay hombres y mujeres muy abiertos a las nuevas experiencias y que adoptan un enfoque metal más rico. Por lo general, las personalidades más curiosas y también creativas le dan mayor importancia al universo de lo onírico. No solo saben que el sueño es clave para el buen funcionamiento cerebral. Además, le dan valor al campo de los sueños.

Podríamos dar múltiples ejemplos. El científico Otto Loewi descubrió la funcionalidad de la acetilcolina mientras dormía; algo que le valió el Premio Nobel. Un hecho parecido le sucedió al químico ruso Dmitri Mendeleyev, quien soñó con su famosa tabla periódica de elementos químicos.

Los sueños son esas superficies en las que aparecen de pronto conceptos proféticos. Un sueño no es más que el reflejo de un cerebro que sigue trabajando por la noche, pero de manera más libre. Esto puede actuar como un recurso sensacional para cualquier mente que investiga, que crea, que desea aportar al mundo nuevos enfoques.

Cómo mejorar tu higiene del sueño para potenciar la creatividad

Llegados a este punto, ya sabes que el sueño y la creatividad esconden un vínculo significativo y estimulante. Es muy posible que te interese mejorar esa relación para potenciar tu mente innovadora. Con tal fin, existen varias estrategias.

Ahora bien, ten en cuenta que para hacer de la esfera onírica tu mejor aliada necesitas práctica. Toma nota de los siguientes consejos:

  • Haz siestas: los sueños cortos son idóneos para alcanzar ese estado de hipnagogia que empleaba Dalí. Dicho umbral entre la vigilia y el sueño es muy propicio para que el pensamiento consciente y el subconsciente sean más permeables y surjan ideas nuevas.
  • Realiza ejercicios de visualización: antes de dormir, cierra los ojos y visualiza el problema creativo que deseas abordar. Imagina diferentes escenarios, soluciones o enfoques. Esta técnica puede preparar a tu mente para trabajar en el problema mientras navegas en dicho escenario onírico.
  • Combina el sueño con la vigilia: aprovecha las ideas y enfoques que surjan durante el sueño y llévalos a tu estado de vigilia o mundo consciente. Cuando te despiertes, apunta al instante todas las imágenes y razonamientos antes de que se te olviden. Después, trabaja en ellos durante el día.
  • Establece intenciones antes de dormir: al ir a acostarte, piensa en un problema o proyecto creativo en el que estés trabajando. Focaliza tu mente en esa cuestión y piensa en que deseas encontrar soluciones durante el sueño. Esto puede activar tu subconsciente para trabajar en el problema mientras duermes.
  • Reduce la luz artificial por la noche: el sueño y la creatividad se relacionan de forma directa con la fase REM. Como describen en el International Journal of Environmental Research and Public Health, la luz artificial de los dispositivos electrónicos puede afectar a tu capacidad para llegar a esta etapa. Procura restringir su uso dos horas antes de acostarte.
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Dormir, un aliado para tu cerebro

A menudo, suele decirse que el cerebro esconde aún más misterios que el propio cosmos. Es posible, pero lo que sí queda claro es que la ciencia, poco a poco, aporta cada vez más respuestas. De igual modo, los sueños definen otro territorio inhóspito y nutrido de enigmas que siempre atraen el interés del ser humano.

Sea como sea, hay un hecho en el que estarás de acuerdo. Pasarás la tercera parte de tu vida durmiendo, pero lejos de ser un acto inútil, es una necesidad biológica que te permite vivir mejor. Más aún, soñar es un canal de estimulación excepcional para la mente creativa. Intenta, por tanto, mejora tu higiene del sueño. Solo así tendrás una existencia más plena y satisfactoria.

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Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

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