La buena higiene del sueño comienza en el dormitorio

 

Dormir bien es crucial para la salud física y mental. Por ello, es importante adoptar hábitos que favorezcan una buena higiene del sueño. ¿Cómo adaptar el dormitorio?

 

Última actualización: 18 marzo, 2022

Existe una gran variedad de hábitos que pueden contribuir a una buena higiene del sueño; entre estos, adecuar el dormitorio se vuelve imprescindible. Aunque muchos lo pasen por alto, el orden, una cama cómoda e incluso la iluminación contribuyen a un buen descanso.

Pero, ¿por qué es tan importante dormir bien? Bueno, aunque muchos lo ignoren, el sueño juega un papel importante en el mantenimiento del bienestar. No solo te permite recargar el cuerpo de energía, sino que también interviene en las funciones cognitivas, emocionales y físicas.

Por ello, es importante contar con un espacio adecuado para el descanso, con un ambiente que favorece la transición de la vigilia al sueño. Aquí hay algunas recomendaciones.

¿Cómo adecuar el dormitorio para contribuir a una buena higiene del sueño?

El insomnio y la dificultad para permanecer dormido pueden ser causados ​​por muchos factores. Las preocupaciones, la ansiedad, el uso de dispositivos móviles, el consumo de estimulantes y las siestas excesivamente largas pueden mermar la calidad del descanso.

Similar, dormir en un dormitorio desordenado e incómodo es perjudicial. Si el cuerpo y la mente no pueden relajarse en este espacio, será difícil conciliar el sueño durante el tiempo recomendado (entre 7 y 8 horas diarias). ¿Qué hacer al respecto?

organizar el dormitorio

El punto de partida para promover una buena higiene del sueño en el dormitorio es mantener todo en orden. Crear un ambiente limpio, minimalista y agradable favorece la sensación de placer, relajación y descanso visual.

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¿Qué puedes hacer?

  • Si tienes poco espacio, opta por elegir camas funcionales o sofás plegables. Su característica principal es que cuentan con un espacio de almacenaje interior en el que se pueden guardar diversos objetos para que no se tiren a otro lado.
  • Evita elegir muebles que ocupen mucho espacio. Lo ideal es que haya suficiente espacio para moverse cómodamente.
  • Evite obstruir los pasillos con ropa, zapatos u otros artículos. Recuerda que puedes pedirlos en los canapés plegables o también en estanterías, armarios o cestas.
  • Asegúrate de hacer una limpieza diaria. El polvo y la suciedad acumulados en el dormitorio no solo impiden una buena higiene del sueño, sino que pueden provocar alergias o problemas de salud.

Asegurar una cama cómoda

Cuando se trata de una buena noche de sueño, la comodidad es esencial. Por esta razón, sí el cama no proporciona suficiente comodidad, es mejor tratar de arreglarlo. Tanto el colchón como las almohadas deben generar una sensación de relajación al acostarse. Ahora mismo, existe una gran variedad de diseños, materiales y tecnologías que se adaptan a las necesidades de cada persona.

Elige la iluminación adecuada

Un detalle que muchos ignoran -pero que es bastante importante- tiene que ver con la iluminación de la habitación. Lo ideal para facilitar el sueño es que no haya demasiadas fuentes de luz externas. Si el dormitorio tiene ventanas, es mejor colocar cortinas o persianas para bloquear cualquier iluminación exterior que quiera filtrarse por la noche.

Sin embargo, Para dar una sensación de calidez y armonía a la estancia, existen diferentes tipos de luces. Por ejemplo, una luz ambiental permite una iluminación suave, nada molesta. Los plafones iluminan un poco más, pero puedes optar por las bombillas de baja intensidad. Otras opciones son las lámparas (para una iluminación específica) o las tiras de bombillas pequeñas.

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Aleja los dispositivos electrónicos

Está comprobado que el uso de dispositivos tecnológicos (teléfonos móviles, ordenadores, televisores, etc.) antes de dormir incide en problemas como el insomnio. Aunque los mecanismos no están del todo claros, algunas hipótesis apuntan a que su uso en la cama altera la producción de melatonina -una hormona del sueño- o crea campos electromagnéticos que afectan al descanso.

Entonces, si el objetivo es dormir mejor, lo ideal es evitar el uso de estos elementos al menos 30 minutos antes de acostarse. En la medida de lo posible, deben dejarse fuera del dormitorio.

Recomendaciones finales para promover la higiene del sueño desde el dormitorio

Más allá de cuidar el orden, el confort y la iluminación del dormitorio, conviene considerar otros aspectos ambientales, como eliminar fuentes de molestos ruidos, ventilar diariamente los espacios y regular la temperatura. Todo esto, en conjunto, ayudará a crear el ambiente adecuado para un buen descanso. ¡Mantenlo en mente!

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Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

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