Efecto Woozle: mentiras que parecen verdad

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El efecto Woozle es un fenómeno que se produce como consecuencia de diferentes sesgos cognitivos. Esto nos lleva a distorsionar la realidad sin cuestionar la veracidad de ciertas afirmaciones.

 

Última actualización: 02 abril, 2022

¿Alguna vez has escuchado a alguien decir que una mentira dicha 1000 veces se convierte en verdad? La gente tiende a pensar que nuestra capacidad para distinguir entre lo real y lo falso es muy aguda. Sin embargo, fenómenos como el efecto Woozle muestran lo común que es creer en hechos no probados.

Siguiendo esta línea, Este fenómeno tiene distintas implicaciones en áreas como la ciencia, el periodismo y la cultura. En algunos casos, incluso puede ser peligroso porque podría causar pánico en la población. En este artículo, verá ejemplos comunes para entenderlo mejor.

¿Qué es el efecto Woozle?

En el libro infantil Winnie The Pooh hay una historia en la que Winnie the pooh y su amigo Piglet encuentran un rastro de huellas. Los amigos concluyen que se trata de un «Woozle», un animal muy raro. En gran medida, motivados por este hecho, deciden seguir el rastro de la criatura. Sin embargo, caminan y caminan, sin encontrar rastro de la criatura.

Posteriormente, los dos protagonistas descubren que caminaban en círculos y siguiendo sus propios pasos. De esta forma, se dan cuenta de que el Woozle nunca existió, aunque habían creído que sí por el rastro.

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El efecto Woozle es un fenómeno que ocurre cuando se citan estudios científicos poco confiables. Por lo tanto, las personas pueden llegar a creer que dicha información es cierta, solo porque se replica o se cita en muchas ocasiones.

Beverly Houghton popularizó el término cuando habló de un caso en Estados Unidos. Un investigador publicó un estudio sobre violencia doméstica en el que participaron 80 familias. La mitad de los grupos familiares tenían antecedentes de violencia doméstica. Por lo tanto, la autora concluye que el 55% de su muestra tenía violencia doméstica.

Posteriormente, otro científico escribe un libro y cita el estudio de violencia doméstica, pero sin dar detalles de la muestra. Por lo tanto, el autor sugirió que el 55% de todas las familias estadounidenses sufrieron violencia doméstica. Más tarde, otras personas citaron el libro y comenzó a extenderse la creencia de que la mitad de todas las familias sufrían violencia doméstica.

Sin embargo, un estudio con una muestra de 80 familias no es suficientemente grande para decir eso. Pero, debido a que se citaba con tanta frecuencia, se llegó a creer que era un hecho científico.

Cuando un error científico es citado varias veces y acaba considerándose cierto, se produce el efecto Woozle.

¿Por qué ocurre este fenómeno?

Existen diferentes factores que pueden contribuir al efecto Woozle a la hora de buscar información científica. Uno de ellos sería el sesgo de confirmación cognitiva que hace que se valoren más los datos que apoyan nuestro punto de vista. Por ejemplo, si alguien considera que la violencia doméstica es un problema común, podría ver el estudio anterior como prueba de ello.

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Este sesgo ocurre porque el cerebro tiende a buscar patrones en la información que respalden esquemas que ya existen.

Otro ejemplo podría ser la creencia de que los hombres tienden a ser más infieles que las mujeres. En este caso, la persona podría toparse con un estudio de 50 parejas en las que hubo infidelidad y más de la mitad eran hombres. Como resultado, podría ver ese hecho como una confirmación de su creencia y citarlo para respaldar su argumento.

Luego, otras personas de ideas afines podrían ver la cita y considerarla un hecho científico. Entonces, el estudio también sería citado y la información falsa comenzaría a difundirse como evidencia científica confiable.

Otra variable que favorece el efecto Woozle es el pensamiento tribal o grupal. A menudo, nos guiamos por lo que la mayoría piensa sobre algo. Por lo tanto, si vemos que mucha gente apoya una determinada idea, es muy probable que acabemos creyendo esa información.

Implicaciones de este fenómeno

El fenómeno Woozle tiene varias consecuencias en el campo de la ciencia y la comunicación. Para ilustrar mejor esto, podemos mencionar un caso reciente ocurrido en el contexto de la pandemia de COVID-19. Un grupo de científicos publicó un estudio sobre los efectos de la Ivermectina en las células infectadas por el virus.

En esta misma línea, los investigadores aplicaron altas dosis de Ivermectina a placas con células infectadas y consiguieron eliminarla. Algunas personas vieron este estudio como una prueba de que el medicamento era un tratamiento eficaz para el virus. Sin embargo, había dos problemas con esa declaración:

  • Los efectos de los fármacos sobre las placas celulares no son los mismos que cuando se administran por vía oral, intravenosa o intramuscular.
  • La dosis de Ivermectina que había que aplicar para matar el virus era muy alta y en humanos podía ser tóxica.
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A pesar de esto, muchas personas creían que usando Ivermectina podían curar el virus y citaron el estudio para probarlo. De esta forma, vemos cómo el efecto Woozle puede resultar peligroso en el ámbito científico y comunicativo. Lo que en la superficie puede parecer evidencia sólida es en realidad información errónea.

El principal riesgo de caer en el efecto Woozle es el sesgo de confirmación.

Ejemplos del efecto Woozle

Uno de los casos más famosos de Woozle involucra al famoso físico Albert Einstein. Con frecuencia aparece en internet una supuesta frase dicha por él: “solo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana”. Pero, la verdad es que Albert Einstein nunca dijo tal cosa.

Más recientemente, Kelly (2019) realizó una investigación sobre el litio en el tratamiento de la depresión bipolar y Woozle. El autor menciona que algunas guías ubican al litio como la mejor alternativa para esta condición. Mientras tanto, otros libros desaconsejan el uso de esa droga. Al realizar una revisión, concluyó que las pautas que promueven el uso del litio adolecen del fenómeno Woozle.

En conclusión, es importante que los investigadores sean cautelosos al citar otros estudios en su investigación. Citar un estudio sin suficiente contexto o dar los detalles correctos puede crear un efecto Woozle no deseado.

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