¿Conoces los diferentes tipos de cansancio y cómo tratarlos?

Si no eres capaz de reponer energías, el agotamiento te inundará con el tiempo, con todo lo que esto significa. En este artículo hablaremos sobre los diferentes tipos de cansancio y las diferentes formas de abordarlos.

Elena Sanz

Escrito y verificado por el psicólogo. Elena Sanz.

Última actualización: 12 de enero de 2023

Todos nos sentimos cansados ​​en algún momento. Y esto no es sorprendente, ya que la mayoría de nosotros llevamos estilos de vida agitados, tenemos agendas ocupadas y mentes llenas de preocupaciones. Ahora, puedes sentir que, por mucho que descanses no te recuperas, ese cansancio se queda y se acumula. Si te ocurre esto, te interesará conocer los diferentes tipos de cansancio que existen, porque la clave puede estar aquí.

Piensa por un momento en lo que haces, que medidas tomas cuando te sientes exhausto o agotada. Probablemente intentará dormir o tal vez acostarse para descansar un rato. Y aunque esta solución puede ser efectiva en algunos casos, en otros no lo es, ya que la raíz del problema no siempre es la misma. Si quieres saber más al respecto, te invitamos a seguir leyendo.

¿Qué tipos de cansancio hay?

Cuando experimentamos una sensación, necesitamos estar en contacto con nosotros mismos para poder identificarla. Asimismo, necesitamos una buena inteligencia emocional para poder discriminar entre sensaciones similares. Sin embargo, no todas las personas aplican este grado de introspección en su día a día, y esto puede generar confusión respecto a lo que sienten.

Puede que perciba que no está bien, que se le acaban los recursos y que necesita descanso, pero puede que no sea capaz de identificar de qué tipo. Y es que, en realidad, existen distintos tipos de fatiga que debemos tener en cuenta para encontrar la solución más adecuada para nosotros.

la privación del sueño

Es una de las situaciones más comunes, y aparece cuando no disfrutamos de un descanso en cantidad y calidad suficiente. Según datos recogidos por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los españoles duermen de media algo más de siete horas, lo que les sitúa por debajo de otros países europeos y cerca del límite mínimo de descanso recomendado. Además, en muchos casos, el sueño de las personas está fragmentado y puntuado por despertares frecuentes, lo que lo hace menos reparador.

Leer también:  Lazos sociales débiles: ¿cómo nos afectan?

Así, el tipo de fatiga derivada de esta situación se manifiesta por dificultad para conciliar el sueño y despertarse por la mañana, somnolencia diurna, función cognitiva deficiente y estados de ánimo irritables, entre otros síntomas. Por supuesto, la solución es dormir las horas suficientes y tener unos buenos hábitos de higiene del sueño que permitan un buen descanso nocturno.

cansancio fisico

En este caso, el agotamiento resultado de una actividad física excesiva, ya sea puntual o prolongado en el tiempo. Es una sensación muy común en deportistas profesionales, pero también puede aparecer en cualquier persona que lleve una vida muy activa o tenga un trabajo físico.

Los síntomas más comunes incluyen dolor y debilidad muscular, falta de energía y malestar en áreas específicas del cuerpo (como el cuello, la espalda o las rodillas). Además, la mejor forma de combatirlo es evitar seguir con ese sobreesfuerzo y dejar que el cuerpo descanse cuando lo necesite.

Sin embargo, es importante recordar que el sedentarismo también puede provocar este tipo de fatigapor lo tanto, la actividad regular y moderada es la mejor opción.

agotamiento mental

Aunque no lo parezca, el cerebro y el funcionamiento mental también consumen recursos, y estos pueden agotarse. Hablamos de un tipo de cansancio que Suele aparecer en quienes tienen un trabajo eminentemente mental o creativo y en los que experimentan altos grados de exigencia.

Sin embargo, también puede ocurrir cuando una persona tiene numerosas responsabilidades, debe tomar muchas decisiones o lleva la carga mental del hogar. Las situaciones estresantes ocasionales que traen cambios e incertidumbre también contribuyen negativamente.

El agotamiento mental se manifiesta principalmente por una mala función cognitiva. La persona puede experimentar falta de atención, dificultad para concentrarse y poca creatividad. Puede llevar mucho más tiempo de lo habitual completar una tarea intelectual y desempeñarse peor en ella.

Leer también:  ¿Cómo serán las bibliotecas del futuro?

Para combatir el agotamiento mental a largo plazo, es importante aprender a priorizar y delegar tareas, así como reducir la autoexigencia. Pero, además, a corto plazo, es beneficioso despejar la mente dedicando ciertos momentos al ocio y la recreación en la rutina diaria.

agotamiento emocional

Dentro de los tipos de cansancio, hay uno relacionado con las emociones y nuestra forma de vivirlas. Aparece cuando vivimos situaciones desafiantes que despiertan emociones negativas intensas. (por ejemplo, experimentar un duelo o ser víctima de acoso laboral). Pero no solo influye la situación, sino la forma en que la navegamos.

En este sentido, se ha visto que hay determinadas personas (especialmente aquellas con personalidad tipo D) más propensas a sufrir agotamiento emocional. Pero, además, tiende a manifestarse cuando no gestionamos bien nuestras emociones. Cuando los reprimimos o tendemos a distraernos para no ver ni sentir nuestro interior, este agotamiento se manifestará en forma de tristeza, ira, apatía o frustración.

También Es común que aparezca cuando muchas veces tenemos que lidiar con las emociones de los demás.. Por ejemplo, si nos dedicamos a un trabajo relacionado con la salud, si somos cuidadores de una persona dependiente o si convivimos con personas victimizadoras y manipuladoras.

Para combatir este cansancio es importante que nos permitamos sentir, expresar y elaborar emociones en todo momento. Pero, además, tenemos que establecer límites y practicar la ecpatíaasí como dedicar tiempo al autocuidado.

fatiga social

¿Alguna vez has llegado a casa de una reunión social y te has sentido exhausto? Esto no debería sorprenderte, ya que, en realidad, interactuar con otras personas nos lleva a consumir una gran cantidad de recursos cognitivos. Este tipo de fatiga Se manifiesta especialmente en personas introvertidas o con alta sensibilidadpero cualquiera puede padecerla después de un período de excesiva socialización.

Leer también:  La historia detrás del "Himno a la Alegría" de Beethoven

Suele generar lentitud mental y física, apatía e irritabilidad e incluso puede dar lugar a síntomas somáticos como dolores musculares o de cabeza. Recuperarse de este cansancio requerirá tiempo a solas, quietud y silencio.

agotamiento espiritual

Un último tipo de fatiga a considerar es la «fatiga del alma». Este concepto tan abstracto se refiere a la sentirse vacío, sin propósito, dirección o motivación que podemos experimentar en determinados momentos vitales.

Suele presentarse en forma de crisis existenciales en las que nos sentimos desconectados de los demás, del entorno y de nosotros mismos. En estos momentos nos sentimos perdidos, inestables e insatisfechos.

Para navegar el agotamiento espiritual es necesario darse tiempo y ser flexible. Es decir, estar abiertos a los cambios que se presentan y recibirlos sin juicios ni expectativas, definir o redefinir nuestros valores y metas personales y aprender a encontrar placer en los pequeños momentos cotidianos.

Conocer los tipos de fatiga nos permite descansar correctamente

Como puede ver, la fatiga puede tomar formas muy diferentes y tener orígenes muy diferentes. Así, dormir o descansar el cuerpo físico no siempre será suficiente y, por mucho que hagas, no encontrarás el alivio que buscas. Cuando logres identificar qué es exactamente lo que sientes, sabrás cómo proceder.

Sin embargo, recuerda eso puede haber condiciones físicas y psicológicas subyacentes que pueden requerir atención profesional. El cansancio excesivo y prolongado puede deberse a condiciones como anemia, hipotiroidismo o depresión, entre otras opciones. Por ello, no dudes en buscar ayuda si lo consideras necesario.

Tú podrías estar interesado…

Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

Deja un comentario