¿Alguna vez dejamos de aprender?

hecho verificado

Se ha verificado la precisión del artículo (el contenido incluye enlaces a sitios de medios acreditados, instituciones de investigación académica y, en ocasiones, estudios médicos). Todo el contenido de nuestro sitio web ha sido revisado, sin embargo, si cree que nuestro contenido es inexacto, desactualizado o cuestionable, puede Contáctenos para hacer las correcciones necesarias.

4 minutos

Desde que nacemos hasta que morimos, el aprendizaje está presente en nuestra vida de diferentes formas. Nunca es demasiado tarde.

 

Última actualización: 20 de abril de 2022

¿Alguna vez dejamos de aprender? La respuesta es no. Nunca dejamos de adquirir conocimientos; además, parece que tenemos diferentes formas de aprender.

En este contexto, hay dos elementos relevantes e inherentes a la condición humana: la voluntad autónoma y el deseo de aprender. El primero hace que la persona sea consciente de sí misma, al mismo tiempo que identifica sus deseos; la segunda es la auténtica determinación de aprehender el saber, presentes en el entorno social y cultural, lo que genera placer y satisfacción.

Es cierto que los niños, como esponjas, absorben fácilmente el conocimiento; en cambio, los adultos pueden implementar conscientemente estrategias que optimicen nuestro aprendizaje, ser capaz de aprovechar una gran cantidad de experiencias.

¿Cómo aprendemos?

En términos generales, las bases del aprendizaje están constituidas por nuestros sentidos, primera etapa del conocimiento, pues a través de ellos recibimos los estímulos que serán procesados ​​y sintetizados por la comprensión. Más tarde, gracias a nuestra estructura lingüística, se convertirán en discurso lógico, al menos para nosotros. recordemos que el aprendizaje está condicionado por cómo percibimos y por los estados emocionales.

Leer también:  La mente predictiva: el poder del cerebro para anticipar realidades

Aprendemos por observación-imitación, interacción, ensayo-error y repetición. Además, tenemos las estructuras filogenéticas a priori, sin las cuales las funciones no tendrían una estructura con la que comenzar a operar. Por ejemplo, sin el ojo no podríamos observar o sin el sentido del olfato, el olfato.

La herencia de nuestra especie nos dotó de estructuras filogenéticas para conocer el mundo y conocernos a nosotros mismos.

El cerebro humano adquirirá nuevos conocimientos a lo largo de la vida hasta la muerte. Ahora bien, ¿qué papel juega el cerebro en el aprendizaje continuo del ser humano?

plasticidad cerebral

El cerebro tiene el potencial de cambiar, gracias a la neuroplasticidad. Para entender cómo lo hace, es necesario entender las conexiones nerviosas que surgen a raíz de la nueva información a procesar, a través de la estimulación sensorial, con todo lo que conlleva tener un componente afectivo subjetivo, inherente a la condición humana.

La plasticidad cerebral o neuroplasticidad es un proceso constante de remodelación de esquemas neurosinápticos a corto, mediano y largo plazo. Su función es optimizar la actividad de las conexiones de las redes cerebrales, incluso cuando el sistema nervioso recibe algún tipo de daño.

La neuroplasticidad está asociada con el aprendizaje infantil. Sin embargo, como comentábamos antes, también existe y juega un papel importante en todas las épocas. Según María Virginia y Juan Suárez: “la neuroplasticidad que se produce durante la ontogenia para la elaboración de nuevos circuitos inducidos por el aprendizaje y el mantenimiento de las redes neuronales, tanto en adultos como en ancianos, se denomina plasticidad natural”.

A nivel mundial, el cerebro experimenta cambios internos o externos, que se deben a modificaciones reorganizativas de las neuronas, especialmente en la percepción y la cognición. Gracias a las nuevas conexiones neuronales, varios componentes bioquímicos y fisiológicos dan como resultado diferentes reacciones biomoleculares químicas, genómicas y proteómicas. De esta forma, gracias al cerebro, nunca dejamos de aprender.

Leer también:  Inmovilidad cognitiva: cuando no podemos escapar de nuestro pasado

¿Qué podemos seguir aprendiendo?

Lo que aprendemos a menudo está estrechamente relacionado con lo que queremos.. Ya sea consciente o inconscientemente, invertiremos recursos en este aprendizaje frente a otros potenciales.

Así, nunca dejamos de aprender; la neuroplasticidad es prueba de ello. Sin embargo, lo que aprendemos está íntimamente ligado con lo que queremos y con nuestra condición emocional, más la auditoría realizada por nuestra razón.

Por ejemplo, si eres una persona apasionada por la música, no puedes pretender ser un genio en matemáticas, siempre y cuando no sientas una fuerte inclinación hacia ellas. Es fundamental para el aprendizaje saber qué actitud y aptitud se tiene.

Si tenemos claro lo que queremos, sólo la muerte es la que puede poner límites a nuestro deseo de adquirir conocimiento. La clave está en la voluntad que poseemos de aprender, sin prescindir nunca de la disciplina y la constancia, que son vitales para reforzar la experiencia del conocimiento.

emoción y aprendizaje

Decir que «dejamos de aprender» es una exageración, ya que la percepción siempre está activa. Sin embargo, Las emociones y los afectos que no son tan conscientes también tienen el potencial de condicionar nuestra forma de adquirir conocimientos.

Por ejemplo, no es lo mismo estudiar para sacar una buena nota que estudiar para poder aplicar esos conocimientos en una futura práctica profesional. Afortunadamente, las estrategias asociadas a la segunda motivación también pueden ayudarnos a alcanzar el primer objetivo.

El segundo caso merece un párrafo aparte. Los autodidactas, por ejemplo, son más constantes en el aprendizaje porque precisamente el seguimiento de ese aprendizaje lo realiza una persona motivada que siempre está con ellos: ellos mismos.

Leer también:  ¿Por qué nunca terminamos con la insatisfacción? (adaptación hedónica)

Otro ejemplo de motivaciones particulares puede encontrarse en personas con una condición clínica importante; con limitaciones impuestas precisamente por esa entidad clínica, tienen que enfrentar el desafío de aprender precisamente a liberarse de muchas de sus limitaciones.

Tú podrías estar interesado…

Gracias por leer ojodesabio.com. ¡Hasta pronto!

Deja un comentario